viernes, 23 de abril de 2010

BALLENAS AMENAZADAS

Casi la cuarta parte de las 80 especies de cetáceos (ballenas y delfines) del mundo, incluyendo la mitad de las grandes ballenas, han sido clasificadas en peligro de extinción o en estado vulnerable por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).
Las ballenas se encuentran amenazadas por diversas externalidades, a saber:
-colisiones de barcos-contaminación tóxica-enredarse en aparejos de pesca y por los intensivos desarrollos de petróleo y gas en sus áreas de alimentación -los efectos del cambio climático-la contaminación y degradación de su hábitat.
Pero sin duda la principal amenaza radica en su pesca. Históricamente la industria pesquera a gran escala de ballenas de varios países devastaron a especies de ballenas llevándolas al borde de la extinción.
La Comisión Ballenera Internacional ha paliado parcialmente esta situación, aunque los expertos advierten que, en muchos casos, hacen falta varias décadas para hablar de una total recuperación de las especies, porque estos animales tienen el gran inconveniente de su ciclo reproductivo. En condiciones ideales -que nunca se dan-, una hembra adulta puede parir una cría cada 3 o 4 años, por lo que la regeneración de la especie es muy lenta.
El turismo ballenero: la alternativa a la caza
Algunos países han descubierto ya que las ballenas pueden ser más rentables vivas que muertas, por lo que han potenciado el llamado “Turismo Ballenero”, que permite a los visitantes acercarse a las ballenas en su medio natural.
En Islandia, el número de pasajeros que participaron en la observación de ballenas creció de 100 en 1991 a 44.000 en el 2000. Los últimos estudios sugieren que el valor económico de la observación de ballenas para la economía de Islandia puede superar actualmente a las ganancias que Islandia podría obtener retomando la caza comercial de ballenas.
Según datos de Adena, sólo el año 2000 este sector atrajo alrededor de nueve millones de visitantes en 87 países, generando un ingreso récord de unos 190 mil millones de pesetas. Los beneficios obtenidos por este concepto se han duplicado en sólo seis años.
Las principales organizaciones ecologistas, como Adena o Greenpeace, no sólo ven con buenos ojos esta actividad, sino que están participando activamente en la promoción del turismo ballenero, cuidadosamente controlado, como alternativa económicamente rentable a la caza.

1 comentario:

  1. TODOS NOSOTROS DEBERIAMOS AYUDAR A QUE NO ESTEN EN PELIGRO DE EXTINCION LAS BALLENAS...
    Y ESTOY DEACUERDO CON LAS PERSONAS QUE AYUDAN A ESTA ESPECIE.

    ¡CUIDEMOS LAS BALLENAS!

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